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Beissier Therm 04.09.2026

Arranque del Sistema SATE Beissier Therm: origen, diagnóstico y cómo resolverla correctamente

El arranque del sistema es uno de los puntos más determinantes en la instalación de un SATE. Es la base sobre la que se apoya todo el sistema y, por tanto, el encuentro donde cualquier fallo en su instalación puede manifestarse en un defecto constructivo mayor con el paso del tiempo. En rehabilitación, este punto suele presentar una patología recurrente: la humedad por capilaridad.
Comprender cómo se origina y cómo debe tratarse es clave para garantizar la durabilidad del Sistema SATE Beissier Therm.

 

1. ¿Cómo es la patología en el arranque del sistema?

Cuando el sistema SATE se ejecuta apoyado sobre la acera o sobre un acabado horizontal exterior es habitual encontrar humedad ascendente en la zona del zócalo. Esta humedad habitualmente procede del terreno y asciende a través del soporte debido a la ausencia o fallo de una barrera impermeable en la base del muro.
En edificios antiguos, esta barrera no siempre existe. Como consecuencia:

  • La humedad asciende desde el terreno.
  • Se transmite al soporte donde se instalará el SATE.
  • Afecta directamente a la capa adhesiva y a las placas aislantes.

Esto puede comprometer la estabilidad del sistema, reducir su durabilidad y generar patologías como desprendimientos, pérdida de adherencia o degradación prematura del aislamiento.
Por ello, antes de instalar el sistema SATE es imprescindible actuar mediante un tratamiento previo adecuado.

2. ¿Cómo tiene que ser la prescripción y su correcta ejecución?

La prescripción en el arranque del sistema debe garantizar una protección completa del SATE frente a la humedad por capilaridad. Para ello, es necesario actuar de forma coordinada sobre tres elementos clave: impermeabilización del zócalo, protección del encuentro vertical‑horizontal y arranque adecuado del aislamiento, asegurando en cada fase una ejecución rigurosa que evite futuras patologías.

Impermeabilización del zócalo

El primer paso consiste en crear una barrera impermeable continua que proteja al sistema SATE de la humedad existente. Para ello, se recomienda impermeabilizar el zócalo en todo el perímetro del edificio mediante la aplicación del Mortero Impermeabilizador BME 18002 / 180 L de Beissier y las siguientes indicaciones:

  • Aplicación en el paramento vertical hasta 50 cm sobre el nivel del suelo.
  • Espesor por capa: 1–1,5 mm, con un mínimo de 2 capas.
  • Refuerzo opcional con malla de fibra de vidrio, alcanzando un espesor final de 2–4 mm.

Previo a esta fase es esencial:

  • Comprobar el estado del revestimiento existente.
  • Asegurar que el soporte está regularizado antes de aplicar el mortero.
  • Verificar la correcta continuidad del mortero en toda la superficie.

Este tratamiento actúa como barrera frente a la humedad por capilaridad, evitando que alcance la capa adhesiva y las placas aislantes del sistema.

 

Protección del encuentro vertical‑horizontal

El punto donde el paramento vertical se encuentra con la acera o el acabado horizontal exterior es especialmente vulnerable. Para garantizar su estanqueidad, se recomienda reforzar el encuentro mediante la Banda de Estanqueidad de Beissier, la cual se instala adherida en frío y asegurando un solape de 5 cm entre bandas consecutivas.

Para su correcta ejecución se debe:

  • Verificar que la banda queda perfectamente adherida al soporte.
  • Comprobar que los solapes están bien integrados y sin discontinuidades.
  • Asegurar que la banda queda protegida por el mortero impermeabilizante en la fase posterior.

Esta banda está diseñada para impermeabilizar ángulos y juntas, evitando filtraciones en uno de los encuentros más críticos del sistema.

Arranque del aislamiento

Una vez impermeabilizada la zona, se procede al arranque del aislamiento del sistema SATE:

  • Utilizar poliestireno expandido (EPS) hidrófugo de alta densidad (o XPS, en su caso), materiales con muy baja absorción de agua.
  • Asegurar una instalación nivelada y continua, sin huecos entre placas.
  • Rellenar posibles discontinuidades con espuma de poliuretano de baja expansión, como Quickstick de Beissier.
  • Rematar el encuentro inferior del aislamiento con cinta impregnada precomprimida, garantizando estanqueidad y continuidad.

En esta fase es importante:

  • Comprobar que las placas están perfectamente alineadas.
  • Verificar que no quedan espacios abiertos entre piezas.
  • Asegurar que el remate inferior con cinta queda uniforme y bien comprimido.

 

Conclusión

La humedad por capilaridad es una de las patologías más habituales en el arranque del sistema SATE, especialmente en rehabilitación. Su presencia puede comprometer la estabilidad del sistema desde la base, pero mediante una prescripción adecuada y una ejecución rigurosa pueden eliminarse completamente los riesgos.
El uso combinado de la Banda de Estanqueidad, el Mortero Impermeabilizador BME 18002 / 180 L y un arranque con EPS hidrófugo de alta densidad, junto con un sellado final correcto, garantiza un sistema más estable, duradero y seguro.