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Beissier Therm 04.09.2026
El arranque del sistema es uno de los puntos más determinantes en la instalación de un SATE. Es la base sobre la que se apoya todo el sistema y, por tanto, el encuentro donde cualquier fallo en su instalación puede manifestarse en un defecto constructivo mayor con el paso del tiempo. En rehabilitación, este punto suele presentar una patología recurrente: la humedad por capilaridad.
Comprender cómo se origina y cómo debe tratarse es clave para garantizar la durabilidad del Sistema SATE Beissier Therm.
Cuando el sistema SATE se ejecuta apoyado sobre la acera o sobre un acabado horizontal exterior es habitual encontrar humedad ascendente en la zona del zócalo. Esta humedad habitualmente procede del terreno y asciende a través del soporte debido a la ausencia o fallo de una barrera impermeable en la base del muro.
En edificios antiguos, esta barrera no siempre existe. Como consecuencia:
Esto puede comprometer la estabilidad del sistema, reducir su durabilidad y generar patologías como desprendimientos, pérdida de adherencia o degradación prematura del aislamiento.
Por ello, antes de instalar el sistema SATE es imprescindible actuar mediante un tratamiento previo adecuado.

La prescripción en el arranque del sistema debe garantizar una protección completa del SATE frente a la humedad por capilaridad. Para ello, es necesario actuar de forma coordinada sobre tres elementos clave: impermeabilización del zócalo, protección del encuentro vertical‑horizontal y arranque adecuado del aislamiento, asegurando en cada fase una ejecución rigurosa que evite futuras patologías.
El primer paso consiste en crear una barrera impermeable continua que proteja al sistema SATE de la humedad existente. Para ello, se recomienda impermeabilizar el zócalo en todo el perímetro del edificio mediante la aplicación del Mortero Impermeabilizador BME 18002 / 180 L de Beissier y las siguientes indicaciones:
Previo a esta fase es esencial:
Este tratamiento actúa como barrera frente a la humedad por capilaridad, evitando que alcance la capa adhesiva y las placas aislantes del sistema.

El punto donde el paramento vertical se encuentra con la acera o el acabado horizontal exterior es especialmente vulnerable. Para garantizar su estanqueidad, se recomienda reforzar el encuentro mediante la Banda de Estanqueidad de Beissier, la cual se instala adherida en frío y asegurando un solape de 5 cm entre bandas consecutivas.
Para su correcta ejecución se debe:
Esta banda está diseñada para impermeabilizar ángulos y juntas, evitando filtraciones en uno de los encuentros más críticos del sistema.
Una vez impermeabilizada la zona, se procede al arranque del aislamiento del sistema SATE:
En esta fase es importante:
La humedad por capilaridad es una de las patologías más habituales en el arranque del sistema SATE, especialmente en rehabilitación. Su presencia puede comprometer la estabilidad del sistema desde la base, pero mediante una prescripción adecuada y una ejecución rigurosa pueden eliminarse completamente los riesgos.
El uso combinado de la Banda de Estanqueidad, el Mortero Impermeabilizador BME 18002 / 180 L y un arranque con EPS hidrófugo de alta densidad, junto con un sellado final correcto, garantiza un sistema más estable, duradero y seguro.